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Impuesto sobre la renta

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El impuesto sobre la renta de una persona es progresivo en Alemania, es decir, a mayores ingresos, más elevado es el tipo impositivo. Es obligatorio pagar impuestos sobre los ingresos obtenidos como empleado o como autónomo. Las personas físicas están obligadas a pagar impuestos si ganan más de 8.004 euros al año, o el doble si se trata de un matrimonio.

Los tipos impositivos para las personas varían del 15 por ciento al 45 por ciento, dependiendo de los ingresos. Deberá entregar a su empleador la tarjeta de contribuyente (Steuerkarte) que le enviarán por correo al poco de haberse empadronado. Su empresa se la devolverá a final de año con la información necesaria para hacer la declaración de la renta. La tarjeta tiene que entregarse junto con la declaración de la renta en cualquiera de las oficinas de Hacienda (Finanzamt). La fecha límite es el último día de mayo del año siguiente al año tributario en cuestión, pero es posible solicitar un aplazamiento. La declaración de la renta se puede enviar en línea mediante el servicio Elster (www.elster.de). Si desea información más detallada, consulte la página web de las oficinas de Hacienda www.finanzamt.de

Al igual que en muchos otros países, en Alemania se contemplan una serie de desgravaciones que pueden reducir la cuantía de los ingresos sujetos a impuestos. Se conceden deducciones por niños menores de 18 años (o de 27 si aún estudian), determinadas primas de seguros, donaciones caritativas o políticas a entidades alemanas (hasta cierto límite) y gastos extraordinarios inevitables (como una enfermedad).

Si cree que tiene derecho a una devolución, y así es para la mayoría de los contribuyentes, debería consultar a una asociación de impuestos sobre la renta (Lohnsteuerverein) o a un asesor fiscal (Steuerberater). Le cobrarán, o bien una cuota fija, o una cuota en función de sus ingresos totales, pero se trata de un gasto que podrá desgravarse al año siguiente.


Jubilación, paro, seguro médico y de pensiones

Además del impuesto sobre la renta, tendrá que pagar por una amplia gama de prestaciones sociales, principalmente la pensión de jubilación, el paro, el seguro médico y cuidados de enfermería a largo plazo. Del pago de estos programas se encargan, por lo general, el empleador y el empleado a partes iguales.

La mayor parte de lo cotizado a la Seguridad Social va destinado al seguro de pensiones (Rentenversicherung), que representa un 19,5 por ciento de su sueldo mensual. El seguro de desempleo (Arbeitslosengeld) asciende a un 6,5 por ciento de sus ingresos brutos, mientras que el seguro de cuidados prolongados (Pflegeversicherung) representa el 1,7 por ciento, o el 1,95 por ciento si no se tienen hijos.