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Finanzas

Coins © Anna Chelnokova | Dreamstime.com

Tener una cuenta bancaria resulta esencial para poder vivir en Alemania. Sin una, no podrá pagar el alquiler ni percibir su sueldo del empresario. Por lo tanto, una de las primeras cosas que tiene que hacer al llegar es ir al banco y abrir una cuenta.

Las personas físicas pueden elegir entre tres tipos de bancos: los grandes bancos comerciales, las cajas de ahorro (Sparkassen) y las cooperativas de crédito (Kreditgenossenschaft). Estas últimas son las de menor tamaño y tienen sucursales en los barrios de las ciudades y pueblos de la zona. En los últimos años, los grandes bancos comerciales han introducido más programas destinados a los clientes minoristas para conseguir que los prefieran a las cajas de ahorro, a las que siempre se ha considerado más orientadas al consumidor.

Para abrir una cuenta en Alemania necesita, por supuesto, dinero. Pero ése es tan solo el primero de los requisitos. También necesitará presentar un pasaporte u otro documento de identidad oficial. Y seguramente también tendrá que mostrar el certificado de empadronamiento que le dieron en la correspondiente oficina de registro (Meldestelle), y su permiso de residencia.

Cuenta corriente
El tipo de cuenta más práctico y habitual es la cuenta corriente (Girokonto), que le permite ingresar y sacar dinero a medida que lo necesite. Los bancos le concederán incluso una línea de crédito que puede ascender a miles de euros dependiendo de sus ingresos mensuales habituales. La mayoría de los bancos cobra una comisión mensual por el mantenimiento de la cuenta, que suele deducirse trimestralmente.

Cuenta de ahorro
Las cuentas de ahorro también se utilizan bastante en Alemania. El tipo más habitual de cuenta corriente es la llamada “Konto mit vereinbarter Kündigung”, que le permite sacar una cantidad preestablecida de euros al mes. También puede sacar cantidades más grandes de estas cuentas, pero debe avisar al banco con tres meses de antelación. Si sobrepasa estos límites, le penalizarán con una reducción de los intereses que debería haber cobrado por dichas cantidades.

Cuenta de alto interés
Tiene la posibilidad de percibir intereses más altos por sus ahorros, siempre que no necesite acceder a su dinero de forma inmediata. Estas cuentas incluyen depósitos a plazo fijo y cuentas de mercado de valores, y sus plazos pueden variar de un mes a cinco años. Cuanto más tiempo deje el dinero en estas cuentas, más intereses se le abonarán.

Banca directa

La banca directa es una tendencia orientada al consumidor a la que se ha sumado el sector bancario alemán y que ha tenido una gran acogida. Se trata de instituciones sin lujos ni adornos que se han hecho un hueco ofreciendo a los inversores intereses más elevados por sus ahorros e incluso en las cuentas corrientes. No obstante, el pago de intereses más elevados tiene una ligera desventaja: los bancos directos ahorran gastos reduciendo personal y sucursales, por lo que no puede esperarse de ellos la misma atención que de las instituciones tradicionales. En consecuencia, los bancos directos suelen atraer a clientes que realizan sus operaciones bancarias en línea.

Si elije un banco directo, debería asegurarse de que dispone de cajeros automáticos en su barrio o cerca de su lugar de trabajo. Algunos bancos directos tienen muy pocos cajeros automáticos a disposición de los clientes, lo que significa que las comisiones por sacar dinero en cajeros de otros bancos (a veces de más de 5 euros) pueden ser sustancialmente superiores a las que se pagan por tener una cuenta en un banco tradicional. Hay una serie de bancos que tienen acuerdos (CitiBank, Santander, SEB y Sparda forman parte del sistema www.cash-pool.de, mientras que Deutsche Bank, Dresdner, Commerzbank, Hypovereinsbank y Postbank están en el sistema www.cashgroup.de) que permiten sacar dinero gratuitamente en los cajeros de los demás.

Banca en línea
La banca en línea es extremadamente popular en Alemania. Las ventajas son muchas: todas las transacciones se pueden hacer desde el ordenador y las comisiones por operación suelen ser menores. La forma más simple y barata de operar con un banco en línea es directamente a través de la página web del banco. El banco le entregará una lista de números de autorización de transacciones (o TAN) que necesitará para realizar cualquier operación bancaria. Recuerde que cada TAN puede utilizarse solo una vez. Es importante indicar que no todos los bancos utilizan el sistema TAN; algunos han cambiado a un sistema de SMS, mientras que otros exigen comprar un generador de TAN de bolsillo.

Transferencias, cheques y saldos
Una vez abierta la cuenta corriente recibirá los formularios para las transferencias. En Alemania, la mayoría de los pagos se hacen transfiriendo el dinero directamente de una cuenta a otra. Si se utilizan cheques, éstos suelen ser eurocheques.

Los formularios para ordenar transferencias que recibirá constan de hojas autocopiativas, de modo que todo lo que escriba en la hoja de arriba se copiará en las de abajo. Cuando quiera hacer un pago por transferencia, solo tiene que rellenar el nombre del destinatario (Empfänger), el número de cuenta del mismo (Kontonummer) y el código de identificación bancaria del banco del destinatario (Bankleitzahl). A continuación, arranque su copia (la que pone Auftraggeber) y entregue el resto a su banco (por correo o dejándolas en la sucursal), donde procesarán la transferencia. Muchas empresas facilitan las cosas incluyendo sus propios formularios de transferencia en todos los envíos de facturas. En tal caso, solo tendrá que rellenar el nombre de su banco, el código bancario y su número de cuenta y, como en el caso anterior, entregarle el formulario al banco. Recuerde que si hace una transferencia al extranjero a un banco dentro de la UE, tiene que asegurarse de usar el código IBAN/BIC del destinatario para que no le cobren comisiones innecesarias.

Pagos habituales
Para atender las facturas que llegan todos los meses, como electricidad, seguros, alquiler, teléfono, impuestos, membresías y suscripciones, es muy recomendable (y cómodo) domiciliar el pago. Existen dos posibilidades: Una domiciliación bancaria o Einzugsermächtigung, que autoriza a la otra parte a debitar el importe directamente de su cuenta a intervalos regulares; o una transferencia permanente o Dauerauftrag, mediante la que se especifica una cantidad fija que debe ser transferida a un tercero con la frecuencia que Ud. determine.

Tarjeta Maestro
Poco después de que abra una cuenta corriente (Giro) le enviarán una tarjeta bancaria junto con los cheques y los formularios para ordenar transferencias. Esta tarjeta era conocida antes como EC Card, pero ahora se la denomina más exactamente tarjeta Maestro. También le darán un número PIN, que, por lo general, no se puede elegir. Puede utilizar la tarjeta Maestro para realizar cualquier pago electrónico y para sacar dinero de cajeros en Alemania y en toda Europa. Constituye una forma de pago aceptada en todos los negocios que lucen el símbolo de Maestro, así como en muchas tiendas y oficinas aunque no lo tengan expuesto.

Gracias a las bajas comisiones que cobran a los minoristas, la tarjeta Maestro es aceptada casi de manera universal en Europa y es mucho más popular que las tarjetas de crédito. Se trata de una tarjeta de débito, es decir, el pago se deduce directamente de la cuenta corriente (si bien a veces las transacciones tardan un par de días en ser procesadas). Si su cuenta corriente (Giro) se queda en números rojos, el banco le cobrará automáticamente, por el importe en descubierto, el tipo de interés anual establecido (Überziehungskredit). Si usa la tarjeta Maestro para hacer una compra fuera de Alemania, pero dentro de la eurozona, no le cobrarán comisiones de servicio.

Tarjetas de crédito
Las tarjetas de crédito aún no son tan populares aquí como en otros países. Uno de los motivos es que los minoristas prefieren la tarjeta Maestro por sus bajas comisiones de servicio. Otro motivo es la predisposición, de índole cultural, a no comprar algo que realmente no pagas en ese mismo momento en metálico. No obstante, las compañías de tarjetas de crédito están intentando cambiar esta mentalidad, y seguro que verá a promotores entregando formularios de solicitud a la gente en grandes almacenes y en las principales calles comerciales. Los bancos también han empezado a emitir tarjetas de crédito para los titulares de cuentas corrientes, generalmente Visa o MasterCard. El primer año suelen ser gratuitas y después lo habitual es que cobren una cuota anual de 30 euros por una tarjeta básica.