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Normas de reciclaje

Windräder © Markus Dunckert

El grado de concienciación medioambiental de la población en Alemania es extremadamente alto. En un país con recursos naturales limitados y una gran densidad de población, no es sorprendente que exista un amplio consenso en torno a la importancia del reciclaje, la conservación del medio ambiente y las energías renovables. De hecho, Alemania se ha convertido en uno de los líderes en la adopción de la energía solar. Esta preocupación por el medio ambiente se refleja también en los hogares. Los alemanes están entre los más prolíficos a la hora de separar los residuos, y tienen motivos para ello. Sus esfuerzos por combatir los excesos de la cultura del consumo han conducido a una reducción drástica de los residuos y a estrategias innovadoras que han sido imitadas en toda Europa.

Como recién llegado a Alemania, es importante que se familiarice con las normas locales de reciclaje y que las cumpla. Una de las mejores maneras de entrar en conflicto con sus nuevos vecinos es hacer caso omiso de las políticas locales de eliminación de basura. Es cierto que las normas de reciclaje alemanas son complejas y que varían de una ciudad a otra. En algunas ciudades, los contenedores se colocan dentro de los edificios o casas, mientras que en otras hay puntos de recogida centralizados. Pero la ignorancia no es excusa: las autoridades locales publican folletos informativos, pero también puede preguntarle a alguno de sus vecinos. Como norma general, en Alemania se recicla todo. A continuación le ofrecemos un breve resumen sobre reciclado.

  • Botellas con depósito: A lo largo de los últimos años, Alemania ha introducido un exhaustivo sistema de depósito (Pfandsystem) de 25 céntimos por botella de plástico o lata de aluminio y 8 céntimos por las botellas de cristal, principalmente para cerveza y agua mineral. Este sistema de depósito incluye todas las bebidas carbónicas, el agua y la cerveza, pero excluye el vino y las bebidas sin gas. Para recuperar el depósito puede devolver las botellas en un supermercado o una tienda de bebidas, que cuentan con máquinas automáticas muy eficientes. Lo mejor es que las devuelva directamente en la tienda en la que las compró, ya que algunos comercios no aceptan botellas de marcas que ellos no venden.
  • Cristal: Todas las botellas y botes de cristal por los que no haya pagado depósito (Pfand) se deben echar en los contenedores para cristal que pueden encontrarse en todas las ciudades. El cristal se clasifica por colores: verde, blanco y marrón.
  • Papel: Los periódicos, revistas, cajas de cartón y cualquier embalaje hecho de papel o cartón tienen que tirarse en los contenedores de papel usado. Estos contenedores son verdes o azules, dependiendo del lugar en el que Ud. viva, y a veces, solo la tapa de los mismos es verde o azul. Las cajas de cartón se tienen que doblar antes de depositarlas.
  • Plástico: El aluminio, las latas, los embalajes y recipientes de plástico, el polietileno y los objetos hechos de materiales compuestos, como los tetrabriks o los envases de aerosoles, han de tirarse en los contenedores amarillos. Para saber con certeza si un objeto debe ir al contenedor amarillo solo tiene que mirar si lleva el símbolo del punto verde (Grüner Punkt).
  • Residuos biodegradables: Los desperdicios de la cocina, restos de comida, cáscaras, filtros de café, bolsitas de té y residuos del jardín debe echarlos al contenedor marrón identificado como Biotonne. Estos residuos constituyen el 50 por ciento de toda la basura que se genera en Alemania.
  • Ropa y zapatos usados: Por lo general los recogen de las aceras diversas organizaciones caritativas, que anuncian de las fechas de recogida con unos días de antelación. Si no, hay contenedores para ropa y zapatos usados que diferentes organizaciones distribuyen por toda la ciudad.
  • Electrodomésticos, aparatos electrónicos y muebles: Estos objetos se denominan Sperrmüll en alemán y se recogen tres o cuatro veces al año en fechas preestablecidas.
  • Residuos del hogar: Si después de tirar todas estas cosas aún le queda algo, échelo al contenedor gris, cuyo contenido se denomina Restmüll. En el se incluyen colillas de cigarrillos, productos para la higiene personal, tejidos, pañales y objetos de cocina.